Close

08/07/2020

Ludoteca “La Punta del Ovillo”

Fotografía - Fachada de la Ludoteca La Punta del Ovillo

Región: Santa Fe, Santa Fe, Argentina.

Lugar y población: Hospital Dr. Emilio Mira y López.

Contexto y Problema que motivó el desarrollo de la experiencia: El Hospital Dr. Emilio Mira y López donde instalamos la Ludoteca se fundó como Hospital Psiquiátrico en 1943 en la periferia noroeste de la ciudad de Santa Fe. Los barrios aledaños son unos de los más pobres de la ciudad: no cuentan con red de agua potable, ni gas ni cloacas. Aquellos que están emplazados hacia el oeste cuyo límite es el río Salado no figuran en los planos oficiales y algunas calles no tienen nombre tampoco. En la actualidad podría decirse que es un Hospital que funciona con una lógica a dominancia manicomial -a pesar que la atención es estadísticamente mayor en los servicios que no son de salud mental- con el encargo social del encierro, donde está en entredicho desde la recuperación de la democracia –época en que se realiza un intento de “puertas abiertas” y deja de ser monovalente-, si es un lugar para curar a alguien. Hasta el año 2003 funcionaba una sala de internación paidopsiquiátrica que se regía con la misma racionalidad que las salas para adultos, donde había atención psicológica para niños pero no había caja de juego. No se jugaba. Infancia y juego estaban escindidos.

Esta experiencia es la resultante de una reflexión sobre la puesta en valor de la asistencia en las instituciones estatales de salud, y del intento por resituar la clínica psicoanalítica con niñes por fuera de la cura en su sentido clásico. Sabemos que ser niñe en América Latina implica crecer en condiciones de inequidad y pobreza. El hambre y el trabajo infantil obturan la necesidad de jugar de muches de les niñes de nuestros barrios, y los adultos encargados de su cuidado se hallan sometidos a privaciones que los arrojan a los márgenes de la supervivencia en una catástrofe cotidiana, obligándolos a permanecer en la inmediatez de lo necesario. Estas condiciones de arrasamiento subjetivo impiden la instalación de requisitos básicos para generar procesos de simbolización en la infancia, cuyo valor resulta estructurante del psiquismo en los primeros años de vida. La creación de una ludoteca abierta a la comunidad aborda este problema desde la propuesta de diferentes modalidades de juego, concibiéndolo como un derecho pero fundamentalmente como la actividad productora de simbolización privilegiada en la infancia que permite la elaboración del traumatismo.

Objetivos: Lo que los adultos ofrecemos determina la posibilidad de que les niñes construyan para sí mismos una relación con el lugar, en este caso, con el espacio público. La Ludoteca es un espacio público y es a través del espacio público que puede conocerse el mundo. El conocimiento es impensable sin algo del orden de la superación de la vivencia. Cada taller apunta justamente a esto: posibilitamos soportes lúdicos a la verbalización, al acto de nombrar los afectos. Propiciamos condiciones para promover procesos de simbolización en la infancia. Identificamos los fracasos graves en estos procesos. Intervenimos analíticamente para que la vivencia devenga experiencia subjetiva.

Descripción de las acciones realizadas: La Ludoteca se organiza en torno a distintos talleres de juego para niñes de entre 5 y 15 años. Existen 7 talleres: 1. Fábrica de juguetes con madera. 2. Taller de pintura y cuentos. 3. Taller de cocina saludable. 4. Taller de modelado en porcelana fría. 5. Taller de radio. 6. Taller de alfabetización. 7. Taller de títeres.

  1. El objetivo es la fabricación con madera de juguetes y juegos. El niño participa de todo el proceso de producción, que abarca tanto el momento de invención del objeto como el momento de construcción grupal. Cuando el objeto fue terminado, el niño elije el destino que quiere darle: si se lo apropia, si lo comparte, si lo regala.
  2. Cada une cuenta con su atril, su paleta y su pincel. La consigna es que tienen que jugar a ser pintores y luego narrar un cuento sobre lo que se pintó. Más tarde, escribimos en la computadora el cuento que el niño inventa y relata sobre lo que ha pintado. Se compendian todos los cuentos para editar un libro al final de cada año. Llevamos 8 libros de cuentos de autoría colectiva editados.
  3. Se juega a ser cocineres, cada cual con su cofia y delantal. Se utilizan ingredientes que les niñes no conocen, o cuando sí los conocen preparamos comidas que suelen ser no habituales en su vida diaria.
  4. Se juega a ser pequeñes escultores de objetos novedosos.
  5. Se construye grupalmente un programa de radio que luego sale al aire en los estudios de la radio comunitaria que existe en el Hospital.
  6. Se propone aprender a leer y escribir jugando con letras.
  7. Se juega a confeccionar títeres con distintos materiales, se elabora un guión grupalmente, y la puesta en escena se filma y se sube a las redes sociales.

Logros obtenidos: Lo primero que había que hacer era desmarcarse de la lógica del patronato y asociar infancia y juego. Y esto no podría ser posible sin hacer jugar la transferencia. Porque generar dispositivos para la infancia en la actualidad consiste en ofrecer lugares de referencia. Esta ludoteca se inscribe en el intento de instituir nuevas lógicas en las prácticas relacionadas a las problemáticas actuales de la infancia, problemáticas fuertemente ligadas a la desafiliación en términos libidinales y de desconocimiento o no-reconocimiento en la estructura social. El dispositivo Ludoteca ha devenido un lugar de referencia para les niñes y los adultos de la zona noroeste de la ciudad. Ha permitido, en lo que respecta a los efectos en la singularidad de les niñes que concurren, mayores niveles de simbolización de la experiencia (ligada al abuso en sentido extenso), procesos de socialización entre pares, la adquisición de la lecto-escritura, el conocimiento de otros lugares de la ciudad en las salidas que realizamos para el día de la primavera (parques, peloteros, museos de bellas artes). Por otro lado, el dispositivo es una referencia para universidades públicas y privadas, cuyos alumnos realizan en nuestro espacio observaciones y prácticas de pre-grado.

Principales facilitadores de la experienciaEl hecho de contar con un espacio habitable en las instalaciones del Hospital, con baños, ventilación, luminosidad y calefacción. Con los materiales indispensables para el desarrollo de los talleres: herramientas, maderas, bancos, mesas, atriles, hojas, témperas, paletas, pinceles, horno y utensilios de cocina, etc. Otro factor facilitador es que hace unos años recibimos mensualmente una partida presupuestaria de la Dirección Provincial de Salud Mental, luego de haber sido oficializados como dispositivo sustitutivo de lógicas manicomiales.

Condiciones o factores obstaculizadores de las actividades: El hecho de no contar con la disponibilidad horaria exclusiva para el dispositivo. Quienes trabajamos en la ludoteca destinamos una parte de nuestra carga horaria porque también realizamos otras tareas dentro del Hospital: asistencia en consultorios externos, en internación pediátrica, en guardias, tenemos actividades de docencia y de intercambio interinstitucional. La suspensión en el año 2016 de un ingreso que recibíamos del Plan Sumar con el cual se pudo concretar la compra de los elementos más importantes y costosos para el funcionamiento de los talleres.

Análisis de la experiencia: Es la primera Ludoteca interdisciplinaria en la ciudad de Santa Fe que hace base en una institución estatal de salud y este año extendió sus talleres a uno de los Centros de Salud del área del Hospital. Es decir, se halla abierta a les niñes de la comunidad. Si bien no está destinada únicamente a pacientes, se articula con los diferentes sectores del hospital: internación pediátrica, consultorios externos, unidad de rehabilitación y otros dispositivos sustitutivos. La apertura a escuelas, vecinales, clubes y lugares de alojamiento para NNA permite resignificar la función histórica de segregación que ha tenido el Hospital. Es una experiencia factible porque está basada en los lineamientos de la ley Nacional de Salud Mental nº 26.657 y ley provincial nº 10.772. También se halla reconocida como Servicio del Hospital.

Consta de un presupuesto otorgado por la Dirección de Salud Mental de la provincia a partir de que fue reconocido a nivel ministerial como dispositivo sustitutivo. Es sostenible no sólo en cuanto a lo económico sino también a las estrategias que nos hemos dado como equipo interdisciplinario de trabajo para sostener el funcionamiento a lo largo de 8 años, priorizando la participación de les niñes y sus familias, dándole un carácter colectivo a las actividades, jerarquizando la voz de les niñes y planificando las actividades desde una perspectiva de derechos. Es posible replicar la experiencia en tanto exista un equipo de trabajo comprometido en el abordaje de las problemáticas de infancia con una mirada clínica y perspectiva de derechos. En tanto se disponga de un espacio físico habitable. En tanto se cuente con una partida presupuestaria adecuada al planteamiento de la oferta de diferentes modalidades de juego.

En lo que respecta a los efectos en la singularidad de les niñes que concurren, ha permitido lograr mayores niveles de simbolización de la experiencia, propiciado las condiciones para la tramitación del traumatismo (ligado al abuso sexual y político), promovido procesos de socialización entre pares, acompañado la adquisición de la lecto-escritura y el conocimiento de otros lugares de la ciudad en las salidas que realizamos para el día de la primavera y el día del niño: parques, peloteros, museos de bellas artes, otros espacios de producción cultural. El dispositivo Ludoteca ha devenido un lugar de referencia para les niñes y los adultos de la zona noroeste de la ciudad. En el nivel interinstitucional existe un intercambio constante entre las escuelas de la zona, para algunos de cuyos alumnos se diseñaron trayectorias educativas que contemplan actividades en la Ludoteca. Con las universidades públicas y privadas se han realizado convenios para posibilitar observaciones y prácticas de pre-grado, y compartido proyectos culturales con la Secretaría de Extensión de la UNL.

Autorías:

  1. Blanco, Marcelo. Tallerista- administrativo. Hospital Mira y López. Blas Parera 8430
  2. Carmona, María. Tallerista- Lic. en trabajo social. Hospital Mira y López Blas Parera 8430
  3. Céspedes, Estefanía. Tallerista- Psicóloga. Hospital Mira y López Blas Parera 8430. estefaniacespedes@hotmail.com
  4. Encina, Gustavo. Tallerista. Ps social. Hospital Mira y López Blas Parera 8430
  5. Ferrando, Milagros. Tallerista- nutricionista. Hospital Mira y López Blas Parera 8430
  6. Hetzer Juan Pablo. Tallerista- Lic en psicología. Hospital Mira y López Blas Parera 8430. juanpablohetz@gmail.com
  7. Rambaudi, Patricia. Tallerista- psicopedagoga. Hospital Mira y López. Blas Parera 8430
  8. Schnidrig, Lucia. Tallerista- lic en psicología. C.APs Las Lomas. Dirección e Salud Mental. Barrio las Lomas. schnidriglucia28@gmail.com

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *